2020, el año de la ansiedad.

Sentarse a escribir sobre el año 2020 es difícil pues no queremos recordarlo, de él casi todo está dicho, todos hemos hablado sobre esto de muchas maneras, fue un año complejo para  muchos, para todos increíble y con seguridad nadie lo va a olvidar. 

Muchos de sus días fueron lentos. Recordarlos estremece, sus tardes de sol, brillantes y hermosas invitaban a salir, pero debíamos conformarnos con disfrutarlas a través del cristal de las ventanas, viendo la soledad de las calles y su tensa calma, escuchando su silencio, calles extrañas con pocos transeúntes luciendo diferentes, sin cara, dejando ver solo sus ojos llenos de prisa, temor, desconfianza e incertidumbre.

Al levantar la mirada, nos encontrábamos con un semblante similar al nuestro, como si fuera nuestro reflejo,  pero en realidad era la cara ajena de algún vecino, con las mismas dudas y miedos, mirando hacia nosotros, sintiendo y pensando lo mismo: ¿Cuándo pasará?

Muchos contábamos los días, (mi cuenta personal llegó hasta el día 178, cuando por fin y después de algo más de cinco meses volví a la calle en una tarde lluviosa). Fue un año para conocernos y enfrentarnos con nosotros mismos, con nuestras sombras y nuestras luces, algo insospechado nos sacudió, nos hizo replantear situaciones y re-descubrirnos, creó un frenesí de sentimientos, pasó rápido, sí, pero el día a día era tedioso, muchas veces inaguantable, y a pesar del sol y el brillo que inundaba casi todas sus tardes, fue un año lúgubre, y su recuerdo shockea.

Tanta agitación inevitablemente logró estragos en la mente y en la tranquilidad de muchos, tanto así que según la Encuesta Pulso Social del DANE, 6 de cada 10 colombianos inició episodios de ansiedad y otros trastornos mentales durante la época de confinamiento, y, justamente ANSIEDAD fue la palabra más buscada en google durante esos meses.

En una de esas noches insomnes de cuarentena, tuve mi primer ataque de ansiedad, o lo que yo creía que era, pues con ligereza nos referimos a estos trastornos. No sabía si lo era, o si se trataba de pánico o estrés desbordado, así que después de la tormenta decidí investigar,  y en esta búsqueda por saber qué estaba pasando en mi cabeza, me encontré con un proyecto amoroso, que precisamente trata de esto, de la ANSIEDAD.

Se llama TAP, THE ANXIETY PROJECT, un espacio multimedia, donde se habla de ansiedad, depresión, ataques de pánico, estrés y de cómo poder estar mejor.  TAP fue creado en mayo de 2019 por Francisco Escobar, ‘Patxo’, periodista de 47 años, como él mismo se presenta en sus videos, y quien sufre de ansiedad. Su ya legendaria presentación invita a crear una conversación sobre las enfermedades mentales y logra darle tranquilidad y confianza a quienes lo ven y las sufren.

 

TAP THE ANXIETY PROJECT es una comunidad donde el objetivo principal es ganarle la batalla a ‘Lady Anxiety’, hablar de ella sin tabúes, compartir experiencias que pueden ayudar a muchos, experiencias todas ellas diferentes pues la ansiedad y los ataques de pánico vienen siempre cargados de diferentes matices.

Como decía antes, nos referimos con ligereza a este tipo de trastornos mentales, pero tal vez esta nueva realidad se nos presenta para que los tomemos en serio. Son enfermedades silenciosas y casi siempre solitarias, que muchas veces no se ven, no se creen, sólo quienes las padecen saben de qué se trata.

TAP lleva al aire dos años desde diferentes plataformas: Su canal en Youtube (Patxo Escobar), Twitter (@patxito), su sitio web (www.patxoescobar.com), y recientemente Instagram (@taptheanxietyproject). En TAP se lee, se escucha e incluso se salta (yo, amante del lazo me aventuré a saltar en uno de sus IG Lives con Patxo, e invitamos a todos a patear a la ansiedad y al estrés a través de la actividad física).

En TAP también se crea conversación, se plantean y despejan dudas, se recomienda y se aconseja, no sólo desde el expertise médico gracias a sus invitados especialistas, también desde la experiencia de personas que han sufrido en mente y carne propia estos trastornos. Es un espacio para que desde las vivencias reales se puedan hacer más llevaderos esos momentos extraños.

No es sólo para personas con ansiedad y otros trastornos mentales, es para todos, pues todos tenemos a un amigo o un familiar que los puede estar sufriendo y es bueno saber cómo afrontar las enfermedades de la mente, cómo se puede ayudar y cómo podemos detectarlas. 

TAP fue una buena compañía durante la cuarentena, la primera que vivió mi generación. Los invito a que le den un vistazo y apoyen esta iniciativa positiva, mucho se dijo que la pandemia sacaría lo bueno de todos y muchos después dudamos de esto, pero hoy pienso que sí, y un gran ejemplo es TAP, una de las cosas buenas que en lo personal me dejó el loco y raro 2020.

Si usted que me lee se siente extraño, siente que en su mente está pasando algo que no entiende, si le duele respirar, si su corazón late más rápido y se inquieta,  piense y crea que no está solo, que todo pasará y que tiene mil razones para seguir viviendo. (Encuentre aquí un fragmento hermoso de Reasons to Stay Alive de Matt Haig)

*Si quiere conocer un poco acerca de la ansiedad -el otro gran virus del 2020- y sobre este proyecto y comunidad, dele una explorada a TAP en su canal en youtube. Le dejo a continuación uno de los En Vivos más bonitos, que condensa su esencia y con el que se despidió el año pandémico. 

Bye.